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martes, 7 de mayo de 2013



Santiago del Estero, otro feudo financiado por la Nación

La provincia recibe suculentos fondos para obras que terminan siendo sobrevaluadas; se digita a la Justicia y se acalla a la prensa independiente.
Santiago del Estero, la provincia gobernada por el radical K Gerardo Zamora, es hoy uno de los distritos que viven a la sombra de las prácticas más oscuras de los gobiernos de los Kirchner, cuya causa abraza de forma incondicional. Lo demuestran un Poder Judicial ampliamente sumiso a las necesidades del Ejecutivo provincial, una obra pública financiada y las licitaciones digitadas casi en su totalidad por el gobierno federal, la mayoría de los medios de prensa acallados por una voluminosa pauta oficial y la "tranquilidad" que a Santiago del Estero le brinda la hegemonía parlamentaria local y nacional,
La última obra de envergadura que la Presidenta inauguró en esa provincia fue el aeropuerto de Las Termas de Río Hondo, una megaconstrucción de 150 millones de pesos, situada a tan sólo 65 km del aeropuerto de la capital provincial, el que, llamativamente, registra un solo vuelo diario. El de Termas cuenta apenas con dos semanales.
Paralelamente, se erigieron una nueva terminal de ómnibus, un autódromo y un modernísimo fórum de convenciones para unas 3000 personas, y se levantan en el centro de Santiago dos torres (una de 18 y otra de 24 pisos, vinculadas por puentes) que estarán destinadas a los ministerios de Economía y de Educación, a través de una empresa sospechada de tener vinculaciones con el Ministerio de Planificación Federal.
También se edifica la nueva sede de la Legislatura provincial, con un costo de construcción de más de 2000 dólares el metro cuadrado, valor que supera al de algunos emprendimientos privados en las zonas más exclusivas de la Capital Federal.
Caminar por Santiago ofrece hoy al visitante una imagen de pujanza inmobiliaria y vial que no muchas provincias pueden compartir. Sin embargo, esa revitalización no es producto de su propio esfuerzo, sino de la enorme cantidad de dinero que el distrito recibe de varios fondos nacionales (el Acta de Reparación Histórica, el programa de infraestructura vial Norte Grande, el Fondo Federal Solidario, entre otros) y de partidas no reintegrables de organismos internacionales para los que la Nación debe dar el visto bueno.
Insólitamente, percibe del Fondo del Conurbano Bonaerense más dinero que el que recibe la propia provincia de Buenos Aires, cuya población multiplica por 20 a la de Santiago del Estero. Aunque cabe aclarar que no es el único distrito aliado con el kirchnerismo en el que se da esa situación.
Ya se sabe la discrecionalidad con que el gobierno nacional beneficia a los distritos que le son fieles -Zamora le ha venido garantizando con creces esa lealtad en elecciones, hasta el punto de que califica a su provincia como "la capital nacional del kirchnerismo"-, pero en el caso de Santiago del Estero, los propios habitantes se sorprenden de los valores de las obras que se realizan con dinero de la Nación. Es que mientras que la media nacional de construcción de un kilómetro de ruta en llanura cuesta alrededor de 150.000 dólares y hasta 250.000 el de ruta nueva, confirmaron fuentes del sector, en Santiago puede valer más de 500.000 dólares el kilómetro completo, asfaltado, llegando al extremo de haberse pagado cerca de 90.000 dólares el de camino de ripio.
Por caso, según la agencia Télam, Santiago del Estero inició la primera etapa de licitación de obras de construcción de la ruta provincial 5 (de 70 km de extensión), con aportes de la Nación "por más de 400 millones de pesos".
Zamora cuenta hoy con una imagen positiva que supera el 80 por ciento. Un gruesa porción de los empleos en la provincia son públicos, aunque con contratos inestables y por poco monto, y, como se dijo, la Justicia, además de estar viciada de amiguismo, tiene a varios de sus miembros arribados al cargo tras haber trepado inexplicablemente a los primeros puestos de las ternas -de las que finalmente elige la Presidenta- no obstante haber salido casi últimos en los concursos.
Así, las causas judiciales avanzan poco o no avanzan en la provincia. Por ejemplo, a pesar de que ocurrió en 2008, no hay culpables por la prolongada desaparición y el posterior asesinato (lo hallaron descuartizado) del empleado de Rentas Raúl Eduardo Domínguez, que había denunciado hechos de corrupción oficial en ese organismo.
Sigue abierta también la causa contra un grupo de policías imputados por encubrimiento y como partícipes del homicidio de Jonatan Barrera, un joven agente de la fuerza provincial, hallado con un balazo en la cabeza cuando investigaba casos de tráfico de drogas en los que se sospecha que podía haber policías implicados.
En tanto, en julio pasado fue asesinado Miguel Sarquiz, de 73 años, a quien una denuncia de Patricia Lazzaretti, ex concejala del partido bonaerense de José C. Paz, vincula con negocios que serían poco claros del intendente Mario Ishii, fiel operador del kirchnerismo en ese distrito.
El Poder Legislativo santiagueño cuenta con 40 miembros, de los cuales sólo cuatro no responden al gobernador. En la Cámara de Diputados de la Nación, los siete legisladores por esa provincia pertenecen al partido de Zamora, el Frente Cívico por Santiago. Mientras que en la Cámara alta nacional los dos senadores por la mayoría y uno por la minoría -si bien el mandatario provincial mantiene diferencias con algunos de ellos, como ocurrió con Emilio Rached, hombre clave contra la ley 125- suelen acordar con el kirchnerismo, al fin y al cabo, la mayor necesidad de Zamora para que el gobierno nacional no desvíe su mirada del distrito que maneja a su gusto.
"Mi amigo Gerardo." Así llamó la Presidenta al gobernador santiagueño el día que concurrió a inaugurar el aeropuerto de Río Hondo y el fórum de convenciones. Lo hizo, en parte, para agradecerle tanto alineamiento con el proyecto K (en esa provincia, Cristina Kirchner ganó con más del 81 por ciento en las elecciones presidenciales de 2011), pero también para diferenciarlo de otros gobernadores, como el bonaerense Daniel Scioli y el santacruceño Daniel Peralta, quienes reclaman dinero a la Nación para afrontar las profundas crisis en sus pagos.
Estos ejemplos de arbitrariedad por parte de las más altas autoridades nacionales van camino de la destrucción del federalismo. Y más patético aún es que sean las propias provincias las que acepten y aplaudan ese tipo de metodología.  
La Nacion

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