viernes, 1 de febrero de 2013


Baño, dulce hogar

Orinales de un antiguo baño público en Londres.
Este antiguo baño público en Londres se vuelve ahora un restaurante.
No hay lugar como la casa propia; "hogar, dulce hogar" dicen otros. ¿Se imagina vivir en un antiguo baño público? En Londres no lo ven como algo tan descabellado e incluso puede ser rentable.
Que el precio de la vivienda en Londres está por las nubes no es un misterio ni siquiera afuera del Reino Unido. La capital británica es famosa por sus precios.

"Todo en el lugar ha sido lavado con agua a presión y los antiguos suelos han sido tapados con concreto y alfombra", comenta Tomlinson.
Sin embargo Peter Tomlinson tuvo una idea fuera de lo común. Aburrido de la monotonía de su trabajo en una agencia de mercadeo, tomó casi todos sus ahorros, renunció y se concentró en convertir un antiguo baño público cerca de Oxford Circus, en el centro de Londres, en un pequeño restaurante.
"Huele realmente hermoso acá abajo ahora", concluye.
La antigua oficina del administrador del baño público ha sido convertida en la cocina principal del restaurante y los orinales son ahora la base de las mesas donde comen los clientes. La conversión, en total, costó cerca de US$ 150.000.

Una apuesta inteligente

Laura Jane Clark bajando las escaleras, a su nuevo hogar.
Laura Jane Clark convirtió un antiguo baño público en su sitio de residencia.
Pero la arquitecta Laura Jane Clark tomó el concepto -hoy en día en auge en la ciudad de Londres- y lo llevó al siguiente nivel. Con US$ 95.000 reformó un antiguo baño público abandonado en la zona de Crystal Palace, en el sur de Londres, y creó su departamento -con un dormitorio-, el que siempre había soñado.
Su habitación era, antiguamente, el baño de hombres (con orinales y retretes) y la oficina del administrador es ahora su sala de estar.
El concepto, además, es ecoamigable: el sitio utiliza el antiguo tragaluz de cristales cuadrados insertos en el pavimento de la calle, para aprovechar la mayor cantidad posible de luz natural durante el día.
"Me encanta la originalidad que hay detrás de vivir en un baño público", comenta entre risas Laura Jane Clark.
En una época en que los baños públicos en Londres se han reducido de 486, en 2000, a 401 en 2011, la idea de rescatar estas propiedades y transformarlas parece algo sumamente inteligente.
Tragaluz de un antiguo baño público.
Concepto ecoamigable: el piso utiliza el antiguo tragaluz para aprovechar la mayor cantidad posible de luz natural.
Paul Talling, autor del libro de fotografía "Derelict London" -que retrata el cierre de antiguos locales de uso público-, asegura que ha visto como algunos baños viejos y malolientes baños han sido transformados en clubs de comedia o en peluquerías.
"Pueden ser departamentos bastante poco convencionales o inclusos restaurantes, pero son una propiedad de primer nivel".
Para Lindsay Cuthill, funcionaria comercial de la agencia de propiedad raíz Savills, los espacios convencionales que están disponibles en la capital son extremadamente caros.
"Si logras ver el potencial detrás de un orinal apestoso y logras crear un pequeño pero fantástico y acogedor pequeño espacio, es que eres inteligente", asegura.

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