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domingo, 27 de noviembre de 2011

Detenida por trabajar solo seis días en nueve años
 César Finca 

¿Has oído alguna vez ese dicho que reza 'Quien hace la ley, hace la trampa'? Se dice por algo, por los continuos ejercicios de precisión que hacen muchos estafadores para rodear las normas y salirse con la suya. Hemos visto muchos casos rocambolescos, pero el que se nos presenta ahora no tiene parangón alguno.Y es que, Silvia S., una mujer italiana de 44 años, ha sido detenida por los agentes del país por estafar al Estado inventándose infinitas excusas para no pagar impuestos y evitar acudir a su puesto de trabajo. El engaño es tal que durante 9 años solo fue a trabajar 6 días. No es broma; 6 días. No sabemos cómo el Policlínico Universitario San't Orsola Malpighi de Bolonia donde trabajaba pudo mantenerla tanto en su puesto (fue despedida este verano), ni cómo nadie cayó en la cuenta de este absentismo laboral; el caso es que, tal y como recogen varios medios italianos, la protagonista ideó una estrategia sibilina que empezó por simular enfermedades profesionales como hemorragias o dermatitis asociada a los productos químicos de su entorno profesional, y terminó por inventar dos embarazos de riesgo porque, supuestamente, había sufrido un aborto previo, también inexistente. Ver para creer.Al parecer, Silvia pudo respaldar sus convalecencias gracias a documentos falsos y a justificantes que coló a varios médicos del país, según las autoridades transalpinas, que comenzaron a investigarla en 2010, tras una denuncia previa del centro sanitario. La desfachatez de la impostora fue tal que, según estas mismas autoridades, utilizó sus dos hijos inventados (uno en febrero de 2004 y otro, español, en octubre de 2009)para beneficiarse fiscalmente del Estado, estafando, presuntamente, más de 30.000 euros en total.Ahora, Silvia se enfrenta a la justicia italiana y a una opinión pública escandalizada. Sus presuntos delitospueden llevarla a la cárcel entre uno y dos años. La fechoría habrá hecho reflexionar al hospital donde trabajaba que, a partir de ahora, vigilará a buen seguro la productividad de sus trabajadores con lupa.

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