jueves, 2 de septiembre de 2010

LOS NIÑOS QUE TRABAJAN COMO ESCLAVOS:

Más de 6.500 niños y jóvenes están obligados a trabajar en condiciones insoportables en los centros mineros que rodean la ciudad de Potosí en Bolivia. Sus trabajos extremadamente pesados como cargadores, pionetas o encargados de hacer los orificios para colocar explosivos. Los niños realizan estas tareas hasta 10 horas al día ininterrumpidamente. Para ayudar a los niños mineros de Potosí, Kindernothilfe apoya tres proyectos en esta ciudad situada a 4000 metros sobre el nivel del mar. Con estos proyectos son beneficiados 800 niñas, niños, jóvenes y sus familias.



Miguel trabaja ya desde hace dos años en las minas del „Cerro Rico", ubicada en los Andes bolivianos. Alguna vez hubo aquí la mina de plata más rica del mundo. Cada día el niño de once años se obliga a la tarea de buscar minerales a través de los estrechos e inseguros túneles. Las condiciones de trabajo durante el día son brutales, el resultado son graves enfermedades de las vías respiratorias e infecciones dermatológicas y oculares.

"Las temperaturas en los túneles alcanzan casi 40 grados. A veces no puedo respirar, porque el alto contenido de azufre en el aire", denuncia Miguel. El niño pasa casi diez horas diarias en el túnel. Dos rebanadas de pan duro y una botella de agua son toda su colación. "Contra el hambre que nos tortura mascamos hojas de coca. Esto al menos ayuda un poco," susurra él. El trabajo durante el día es mortal, ya que siempre ocurre el derrumbe de algún túnel. Miguel recibe por día cuatro dólares, un salario de ahmbre, pero sin el cual su familia no podría sobrevivir.

Apoyo para los niños mineros
Los tres proyectos que lleva a cabo Kindernothilfe en este lugar tienen como objetivo, mejorar en su totalidad las condiciones de trabajo de los niños, ya que desgraciadamente la eliminación del trabajo infantil aún se vé muy lejana, así como el hecho que las familias no tengan otra perspectiva de asegurar sus necesidades básicas.

Desde Agosto 2006, en el proyecto "Promoción de la Niñez y Familia Minera" (Proyecto N° 90039) los niños y jóvenes encuentran un lugar de formación. Los trabajadores del proyecto focalizan su apoyo a niños pequeños de menos de séis años. Las posibilidades pedagógicas ayudan a los niños a desarrollar sus destrezas y habilidades motoras, sociales e intelectuales. Escolares y jóvenes reciben ayuda en sus tareas y refuerzo escolar. Un buen certificado escolar les ayudará finalmente a salir del trabajo en las minas. Diariamente reciben todos los niños una comida caliente. Además son examinados y si es necesario reciben atención médica.

Los trabajadores del proyecto organizan además una gran cantidad de eventos culturales y de recreación. Ofrecen a los niños y jóvenes una variedad de actividades alternativas frente al monótono laborar en la mina. En el programa se cuenta con grupos de trabajo y seminarios sobre Derechos del Niño, participación y autoconfianza. Los niños y jóvenes aprenden a defender por sí mismos sus derechos e intereses. De esta forma van estando cada vez más seguros de sí mismos y pueden defender mejor sus puntos de vista y aspiraciones.

Más allá de esto, el proyecto muestra a los padres e hijos posibilidades de mejorar sus fuentes de ingreso, sin tener que trabajar en las minas. Las familias pueden optar a microcréditos, con los cuales pueden abrir pequeños negocios o comprar herramientas para hacer un trabajo artesanal.
El proyecto además ha comenzado a construir una red. En ella participan aquellas organizaciones que trabajan con familias de mineros. Juntos queremos defender las iniciativas, intereses y derechos de los trabajadores mineros, intercambiar informaciones y gestionar apoyo.
La Fundación "Ein Herz für Kinder" (Un Corazón para los Niños) junto a Kindernothilfe ha comprometido su apoyo durante ocho años a este proyecto.

Desde el año 2003 se lleva a cabo el proyecto "Niñez Minera del Cerro Rico" (Proyecto N° 90031) en un pequeño centro diurno cercano a los túneles. Allí los niños reciben una comida caliente y atención médica. Por la tarde muchos van a la escuela. Les cuesta mucho concentrarse después de un duro día de trabajo. Por esta razón durante el fin de semana los niños van a clases de nivelación al centro diurno, como lo hace Miguel. El está muy agradecido de tener esta posibilidad, porque tiene la esperanza de algún día poder salir del trabajo en las minas y poder ganar un salario fuera de los túneles. Al mismo tiempo, los padres de los niños pueden asistir a cursos de capacitación en oficios tales como sastre, mecánico o carpintero. De esta manera también tienen la chance de poder asegurar el ingreso de sus familias, sin que los niños tengan que esclavizarse en las minas.

El proyecto "Wayna Pacha" (Proyecto N° 90040) trabaja desde Agosto de 2006 con alrededor de 150 niños y sus familias en los poblados mineros El Calvario y San Cristóbal. Esta iniciativa también está dirigida a mejorar en forma sostenible la precaria y mortal situación en que viven y trabajan los niños mineros y sus familias. El proyecto está focalizado en el trabajo con las familias.
Los integrantes del equipo de trabajo apoyan a los niños y jóvenes entre 7 y 18 años en sus tareas escolares y les dan refuerzos en el aprendizaje de las materias. Los niños con problemas especiales reciben un acompañamiento individual en pequeños grupos. Para los mayores el proyecto les ofrece cursos de capacitación y asesoría en la elección de un oficio. A través de microcréditos y medidas para lograr ingresos se posibilita que muchos jóvenes puedan comenzar un camino hacia su independencia económica.
Allí, en medio del Cerro Rico, las niñas, niños y jóvenes también pueden ser niños. Juegan fútbol, basket y volleyball, hacen música e improvisan obras de teatro. Tres veces al día hay comidas especialmente sanas, pensando en que muchos niños están desnutridos y por ello expuestos a enfermedades y con problemas de concentración en la escuela.

La "Escuela para padres" tiene un importante propósito: que los padres asuman una mayor responsabilidad por los niños y su futuro. Los trabajdores del proyecto entregan regularmente contenidos respecto a los temas familia y educación en reuniones de padres. Los adultos deben valorar la importancia que tiene la asistencia a la escuela y la educación para sus hijos e hijas. Entre las familias de mineros es muy común encontrar problemas de alcoholismo así como relaciones familiares inestables y marcadas por la violencia. Por esta razón, un tema central del trabajo del proyecto constituye la prevención y aclaración de estos temas. Los niños, jóvenes y mujeres afectados por abusos y violencia intrafamiliar reciben apoyo a través de medidas concretas y acompañamiento profesional. Además las madres y padres pueden aprender a leer y escribir. Para que los niños no sean más esclavizados en las minas, los padres pueden optar a pequeños créditos y realizar pequeños negocios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario