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lunes, 26 de noviembre de 2012

Mentir "nos hace sentir sucios"

Un nuevo estudio sugiere que, efectivamente, mentir produce una necesidad de lavarse la boca.
Mujer tapándose la boca
Según el estudio, los que mienten sienten que tienen la boca sucia.
La investigadora Spike Lee, de la Universidad de Michigan, quien encabezó el estudio, señala que las madres pueden tener parte de razón cuando mandan a sus hijos a lavarse la "boca sucia" con jabón.
"Las referencias a 'manos sucias' o 'bocas sucias' en el lenguaje cotidiano sugieren que la gente piensa acerca de los problemas abstractos de la pureza moral en términos de experiencias más concretas como la pureza física", dice Lee en un comunicado.
Spike Lee y Norbert Schwarz, de la Universidad de Michigan, les pidieron a 87 estudiantes que imaginaran una situación en la que existía la tentación de no devolverle a un colega imaginario, "Chris", un documento que lo beneficiaría y que a su vez perjudicaría a los participantes.
A cada participante se le pidió que le dejara a "Chris" un mensaje de voz o de correo electrónico, diciéndole la verdad en unos casos y mintiéndole en otros.
Luego se les pidió que valoraran varios productos como parte de una supuesta encuesta de marketing y que dijeran cuánto estaban dispuestos a pagar por cada producto.
Los productos incluían un enjuague bucal y un jabón para las manos.

Partes específicas

No es sólo que las personas quieren limpiarse después de un acto 'sucio', sino que quieren lavar la parte específica del cuerpo involucrada en ese acto
Norbert Schwarz
Los científicos comprobaron que los participantes que habían mentido por teléfono, dejando un mensaje grabado falso, sintieron un deseo más fuerte por el enjuague bucal y ofrecieron pagar por él más que el resto.
A su vez, los que habían dicho una mentira en el mensaje electrónico valoraron más el desinfectante para las manos.
"No es sólo que las personas quieren limpiarse después de un acto 'sucio', sino que quieren lavar la parte específica del cuerpo involucrada en ese acto", subrayó Schwarz.
Los resultados se publican en la revista Psychological Science.

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