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jueves, 7 de abril de 2011

Uno de los trabajadores de Fukushima habló para la prensa

Brett Michael Dykes

Mientras Japón continúa peleando con la catastrófica situación provocada por los daños en la central de Fukushima Daichii, los trabajadores de la planta han mostrado su heroica dedicación en una labor que es el equivalente a una misión suicida.

La audiencia global que sigue el drama nuclear ha tenido oportunidad de conocer la existencia de estos héroes altruistas, pero las cuestions más básicas sobre ellos -quiénes son, qué les motiva para entregar su vida- aún no habían sido explicadas. Un reportero de AFP, Kimi De Freytas, obtuvo una entrevista con uno de los trabajadores de la central que revela cómo entienden su misión y la manera en la que soportan el peligro mortal al que se enfrentan.

Hiroyuki Kohno, de 44 años ha trabajado en la industria nuclear desde que era un adolescente. Cuando se desató la emergencia, reaccionó inmediatamente a la llamada de su empleador que solicitaba la ayuda de todos los trabajadores en un email.

"Atención. Nos gustaría que viniera a trabajar a la planta. ¿Puede?", se podía leer en el email, narra De Freytas. Kohno, que había trabajado en la central de Fukushima durante la última década, dice que sabía cuáles eran las implicaciones que la llamada de auxilio.

"Para ser honesto, nadie quiere ir", dijo Kohno a De Freytas. "Los niveles de radiación en la planta son increíblemente altos comparados con las condiciones normales. Sé que al ir, mi cuerpo no podrá volver a trabajar en una central nuclear".

Kohno dijo a De Freytas que como hombre soltero y sin hijos, se sintió obligado a responder a la llamada y unirse al equipo que la prensa ha llamado "Los 50 de Fukushima". Era mejor que fuera él quien afrontara el peligro a otros con familiares que dependen de ellos. Además, añadió Kohno, los trabajadores de la planta son sus hermanos y hermanas y siente una obligación para con todos ellos.

"Hay una expresión en Japón que dice "Todos comemos del mismo plato". Son amigos con los que compartí risas y llanos. Por eso voy", explicó a De Freytas.

Otros trabajadores del grupo de los 50 de Fukushima han discutido aparentemente la situación que enfrentan. La madre de un empleado de 32 años del que no se reveló su nombre dijo en una entrevista telefónica con Fox News: "My hijo y sus colegas han hablado del tema y se han comprometido a morir si es necesario para salvar a la nación".

En tanto los oficiales de TEPCO buscan trabajadores temporales para ayudar a sus empleados. A cada uno les ofrecen $5,000 al día. Según informa Reuters, la mayoría rechaza la oferta.

Mientras el destino de Kohno y sus compañeros se mantiene oscuro, sus compatriotas han comenzado ya a conmemorar su heroísmo.
Trabajadores de la central de Fukushima intentan enfriar un reactor. Foto: Tokyo Electric Power Co./AP
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Precisamente estos días, me encontré pensando numerosas veces en ellos...¿Qué importancia tiene en realidad que les den  $5.000 al día de la moneda que sea?. La inmensa mayoría no vivirá para disfrutar de nada. ¿Alguno de ustedes cree que ellos no lo saben? Claro que sí. Lo saben e igual están ahí, al pié del cañón. Seguramente el dinero irá a parar a sus familias, la que sea que tengan. ¿Qué dinero paga los horrores de haber estado expuesto por más trajes que tengan, a la radioactividad? Ninguno. Esta gente está ahí para ayudarnos a vos, a usted, a mí, a todos. Estas personas merecen ser honradas desde el fondo de nuestros corazones agradecidos, reconociendo en todo su valor.
Delia

2 comentarios:

  1. Los equipos de emergencia que han estado trabajando en Fukushima saben perfectamente cual es su presente y su posible futuro, pero eso no importa, su trabajo y su obligación es salvar vidas y eso es lo que más les importa.
    Son héroes de verdad, de carne y hueso,están hechos de una pasta especial, con una preparación tanto física como mental muy superior a la de la media.
    Está claro que no hay dinero en el mundo para pagar ni tan siquiera un vida y mucho menos vidas tan honorables

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  2. Ya lo creo, Amazona. Coincidimos absolutamente!

    Qué gusto contar contigo acompañándome. Gracias, gracias a vos y a todos los que están.

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