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domingo, 16 de septiembre de 2012

Mutilación femenina rampante

BBC
Un informe de Naciones Unidas publicado este jueves, reveló que los casos de mutilación femenina son más de lo que se pensaba.

Víctima de mutilación

La campaña busca educar a las poblaciones sobre los daños de la mutilación.

De acuerdo al estudio, cada año más de 3 millones de niñas y mujeres -principalmente en el Medio Oriente y el África Subsahariana- son objeto de estas operaciones quirúrgicas rudimentarias.

El organismo define esta mutilación como la acción de remover los órganos genitales externos o internos por razones culturales y no médicas.

Se estima que entre 100 y 130 millones de mujeres africanas han sido sometidas a este procedimiento que incluso constituye un riesgo de muerte por hemorragia.


Razones


Desde que aprendí que esto no es requerido por el Islam y que viola los derechos de las niñas, dejé de hacerlo
Ouraye Sall, quien practicaba mutilaciones a niñas en su poblado.

UNICEF presenta varias razones que explican porqué suceden estas prácticas.

•Psicológicas: para atenuar el deseo sexual de la mujer, con el objetivo de la castidad antes del matrimonio.

•Sociológicas: por identificación con una tradición cultural y la iniciación a las niñas a su entorno social.

•Higiene: algunas comunidades consideran que los genitales femeninos son poco higiénicos y poco estéticos, por lo que deberían ser removidos.

•Religión: algunas poblaciones piensan que la mutilación es requerida por la religión que practican.

Testimonio

UNICEF considera esta práctica una violación a los derechos humanos de los infantes y por ello lleva a cabo una campaña educativa para evitar que se sigan propagando los casos.


Víctima de mutilación

La hojilla con que se efectúan las prácticas.

Marta Santos Pais, directora del centro de investigaciones Inocenti de UNICEF, asegura que el cambio sucederá cuando se le otorgue el conocimiento necesario a los hombres y mujeres que les permita preservar su salud.

Ouraye Sall, es una mujer de la provincia de Matam, Senegal, quien regularmente practicaba las operaciones.

"Desde que aprendí que esto no es requerido por el Islam y que viola los derechos de las niñas, dejé de hacerlo", señaló.

Se calcula que la mutilación de genitales femeninos era efectuada por 94% de los habitantes de la región.

"Creo que es mi responsabilidad alertar a otros sobre los peligros de esta tradición. Es mi forma de pedir perdón si le causé daño a niñas inocentes", agregó.

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