sábado, 8 de octubre de 2011


PENSAR EN GRANDE

"Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo." Benjamin Franklin



Las 20 claves que siguió Warren Buffet para lograr su fortuna

El genio de las finanzas y el segundo hombre más rico del mundo apeló a una serie de reglas que le permitieron alcanzar el éxito a partir de una operación de apenas u$s100. Sin embargo, los especialistas aseguran que son pocos los hombres de negocios que pueden aplicarlas exitosamente


El segundo hombre más rico del mundo, Warren Buffet, enumeró los 20 principios básicos que posibilitaron gran parte de su éxito. Pero, aunque estas indicaciones para invertir y ganar en la bolsa parecen sencillas a simple vista, los especialistas aseguran que son pocos quienes pueden seguirlos y aplicarlos con éxito.
Buffet es un inversor que hizo su fortuna solamente comprando y vendiendo acciones y que hoy es la persona más influyente del mercado financiero estadounidense.
Este genio de las finanzas compró su primera acción a los once años, aunque dice que se arrepiente de haberlo hecho "tan tarde". A los 14 adquirió una pequeña granja con los ahorros que consiguió repartiendo periódicos y aún vive en la misma casa de tres dormitorios en Omaha, que compró hace 50 años cuando se casó.
Esas fueron parte de sus claves para convertirse en millonario, tal como lo reveló en una reciente entrevista a la CNBC.
Según los operadores, Buffet, hoy conocido como “el oráculo de Omaha”, empezó a operar con u$s100 propios y llegó hoy a una fortuna de u$s52 mil millones. Básicamente, las veinte reglas de su éxito, fueron:
  1. Nunca invierta en un negocio que no pueda entender, como tecnologías complicadas.
  2. Si no puede ver caer un 50% su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores.
  3. No intente predecir la dirección del mercado de valores, la economía, los tipos de interés o las elecciones.
  4. Compre compañías con buen historial de beneficios y posición dominante de mercado.
  5. Sea temeroso cuando otros son codiciosos y viceversa.
  6. El optimismo es el enemigo del comprador racional.
  7. La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor.
  8. Gran parte de éxito puede atribuirse a la inactividad. La mayoría de los inversores no resiste la tentación de comprar y vender constantemente, pero la piedra angular debe ser el letargo, bordeando la pereza.
  9. Las oscilaciones salvajes de precios están más relacionadas al comportamiento de los inversores que a los resultados empresarios.
  10. Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores. No es necesario hacer algo extraordinario para conseguir resultados excelentes.
  11. No tome seriamente los resultados anuales, sino los promedios de cuatro o cinco años.
  12. Céntrese en el retorno de la inversión (no en las ganancias por acción), el nivel de endeudamiento y los márgenes de beneficio.
  13. Invierta siempre a largo plazo.
  14. Es absurdo el consejo de que “nunca se quiebra tomando un beneficio”.
  15. Recuerde siempre que el mercado de valores es maníaco-depresivo.
  16. Compre un negocio, no alquile las acciones.
  17. Busque empresas con mercados amplios, fuerte imagen de marca y consumidores fieles, como Gillete o Coca Cola.
  18. También son interesantes algunas compañías con marcas consolidadas pero que están infravaloradas por dificultades transitorias. Para buscar estas oportunidades, deben aprovecharse los mercados bajistas.
  19. Busque compañías con gran capacidad de generación de efectivo y que, una vez en marcha, no necesiten grandes reinversiones.
  20. Mientras más absurdo sea el comportamiento del mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico.
En Estados Unidos aseguran que de todas estas reglas, la más exitosa para Buffet fue la del “value investing”: comprar compañías infravaloradas (pero con buen historial, ventajas competitivas e imagen de marca consolidada) y esperar hasta que crezca nuevamente su patrimonio.
Con esta meta, Buffet aprovechó los mercados bajistas para buscar buenas empresas con dificultades transitorias, analizando cuidadosamente la información financiera y el precio en relación a los valores históricos.
En su análisis, siempre puso especial énfasis en el “Book Value Per Share” (valor en libros por acción), el ROE (Return On Equity) y el nivel de endeudamiento de la empresa.
A su vez, en la entrevista concebida recientemente a la CNBC Buffet dio detalles de su filosofía de vida y cómo logró convertirse en multimillonario:
  • Sostiene que tiene todo lo que necesita en su casa, la que compró hace 50 años. Allí no tiene ni rejas.
  • No tiene chofer, maneja su propio auto y tampoco cuenta con personal de seguridad.
  • Jamás viaja en aviones privados, a pesar de ser dueño de la compañía aérea de jets privados más grande del mundo.
  • Su empresa Berkshire Hathaway es dueña de 63 compañías.
  • Le escribe una carta por año a cada CEO de las empresas deseándoles buenos augurios para el año próximo.
  • Jamás mantienen reuniones ni los llama regularmente por teléfono.
  • Les dio dos únicas reglas a sus directivos. Número uno: nunca perder plata de los accionistas, y número dos: nunca se olvide la regla número uno.
  • No socializa con la clase alta. Su pasatiempo cuando llega a su casa es prepararse pochoclo y mirar televisión.
  • No usa celular ni computadora. Cuando le preguntaron qué recomendaciones les daría a los jóvenes respondió con las siguientes reglas:
  • Aléjense de las tarjetas de crédito y sus ahorros inviértanlos en ustedes mismos y recuerden lo siguiente: el dinero no crea al hombre, es el hombre el que crea el dinero.
  • Vive tu vida tan simple como eres.
  • No hagas lo que otros te digan, sólo escúchalos. Sólo haz aquello que te haga sentir bien.
  • No uses cosas por sus marcas, sólo usa aquello que te haga sentir cómodo.
  • No gastes tu dinero en cosas innecesarias, gástalo en cosas que realmente necesites.
  • Después de todo es tu vida, por qué darle la oportunidad a otros de que te la manejen.
El hombre en cuestión nació en 1930 en Omaha, Estados Unidos, y desde niño aprendió el funcionamiento de las altas finanzas ya que su padre era un broker. Estudió en las universidades de Wharton y Columbia para luego comenzar su carrera como vendedor de inversiones y analista de Bolsa en la firma de su padre.
En 1965 adquirió la firma textil Berkshire Hathaway y comenzó a invertir en compañías de seguros. En los últimos 37 años, sus inversiones generaron una renta media de 22 por ciento.
El año pasado, Buffet decidió donar 85% de su fortuna a instituciones benéficas y, entre estas donaciones, le otorgó u$s31.000 millones a la fundación del matrimonio Gates.
El señor Buffett declaró que virtualmente toda su fortuna pasará a la Fundación Buffett. Se opone al principio de transferir grandes fortunas de una generación a otra.

domingo, 2 de octubre de 2011


MIREN QUÉ TERNURA...


Puedo ver lo que estás pensando


Un equipo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, logró reconstruir las imágenes que perciben nuestros ojos y procesa nuestro cerebro. En otras palabras: el dispositivo que el grupo creó -mediante resonancia magnética y complejos modelos informáticos- permite recrear cómo percibe el cerebro ciertas escenas. El hallazgo no es para despreciar: los científicos han sido capaces de reconstruir los equivalentes neurales de aquellas cosas que los sujetos han visto y recuerdan. El siguiente paso de los neurocientíficos será decodificar aquello que vemos moverse en nuestros sueños.

La cosa parece compleja, pero es como ver nuestras películas mentales en un monitor. Estas tecnologías capaces de meterse en nuestros sueños, en nuestros recuerdos y eventualmente en nuestro porvenir han sido largamente imaginadas por los principales autores de la ciencia ficción. En la película argentina "No te mueras sin decirme a dónde vas" (E. Subiela, 1995), un operador de cine construyó el Recolector de Sueños, una máquina tan fantástica como la existencia misma de la reencarnación, la cual le permitió apoderarse de pensamientos ajenos. En "Minority Report" (S. Spielberg, 2002), basada en un cuento de Philip Dick de 1956, unos agentes precognitivos -mucho más eficientes que los actuales detectives psíquicos- se anticipan a los crímenes: saben cuándo, cómo y dónde se van a cometer. Otro film que prevé un artefacto semejante es "Paprika" (S. Kon, 2006), un animé donde un grupo de científicos descubre cómo navegar a través de una Red Social de Soñantes y entrar en la mente de sus pacientes psiquiátricos para calmar sus ansiedades.

"Paprika" es la metáfora que más se acerca a los experimentos de la Universidad de Berkeley. Los investigadores, en un artículo que publica una nueva edición de la revista Current Biology, explican que se preparan para reconstruir imágenes internas, "las películas que suceden en nuestras mentes", precisó el doctor en neurociencias Jack Gallant.
Más que succionar producciones oníricas para proyectarlas a todo volumen, un material que puede sorprender tanto al lego como al soñante olvidadizo, esta innovación da chances de interacción a personas físicamente inhabilitadas, tal es el caso de quienes hayan sufrido enfermedades neurodegenerativas, víctimas de accidentes cerebrovasculares o personas en estado de coma.
El modelo computacional desarrollado por los neurocientíficos de Berkeley permitió predecir con exactitud la imagen que el sujeto miraba.

Los videoclips presenciados por los sujetos experimentales fueron elaborados con 18 millones de segundos de videos azarosos de YouTube. El equipo analizó la potencial actividad cerebral de cada clip. Y esa miríada de fragmentos visuales fue usada como una paleta de colores. El "pintor" (o sujeto experimental) usa las imágenes para replicar lo que ve según las reacciones del cerebro.


Estos experimentos coronaron el desafío al decodificar las señales cerebrales generadas por las imágenes en movimiento. "Nuestra experiencia visual natural es como ver una película", afirmó Shinji Nishimoto, coautor del estudio. "Para que esta tecnología tenga una amplia aplicación, debemos entender cómo procesa el cerebro las experiencias visuales dinámicas. La actividad cerebral registrada mientras los sujetos veían el primer set de videos fue almacenada en un programa que aprendió, segundo a segundo, a asociar los patrones visuales en la película con la correspondiente actividad cerebral", explican los autores.

El trabajo está en la línea de otras interfaces cerebro-máquina, donde pacientes con parálisis cerebral serían capaces de controlar computadoras con sus mentes. Estas tecnologías ofrecen unos márgenes de predictibilidad superiores al software de correos como gmail, que "prevé" posibles errores (por ejemplo, cuando "adivina" que nos olvidamos un adjunto porque detecta en nuestra correspondencia la palabra "envío" o "mando").

Ambos son, además, ejemplos catastróficos del fin de la privacidad.


Ilusamente pretendemos que nuestros sueños, así como nuestros diálogos electrónicos, puedan permanecer escondidos en el más protegido refugio de nuestra intimidad. Sin embargo, quién sabe si, en poco tiempo, serán aplaudidos o abucheados en una sala repleta de científicos, espías y censores.
¿Alguien será capaz de leer en nuestras mentes lo que habrá de suceder?
El futuro suele estar entre las pocas cosas que sólo vale la pena soñar y construir. Si nos depara algo peor, solamente lo podemos prevenir. Porque nadie lo puede vislumbrar.

Alejandro Agostinelli es periodista y editor del blog Factor 302.4

Paprika (S. Kon, 2006)Paprika (S. Kon, 2006)


No te mueras sin decirme a dónde vas (Eliseo Subiela, 1995)No te mueras sin decirme a dónde vas (Eliseo Subiela, 1995)

PRISIONEROS DEL HEMISFERIO IZQUIERDO




Los neurobiólogos hablan de la dominancia del hemisferio izquierdo. Es más grande que el hemisferio derecho. Se especializa en todo aquello que apreciamos como perteneciente al lenguaje articulado, los números, el razonamiento lógico, la estimación racional de la información, el análisis, la argumentación, la deducción, las abstracciones y los conceptos, etc. 

Toda nuestra cultura se limita a favorecer la habilidad de este cerebro. Pero si tomamos a genios como Leonardo da Vinci o Einstein, veremos que se trata de individuos que han integrado la imaginación y la razón y que aprendieron a jugar con las ideas utilizando ambos cerebros.
Se ha establecido que la integración de las habilidades de ambos hemisferios aumenta el rendimiento óptimo en cantidad y calidad; no hace falta ser un genio para obtener beneficios. 
En efecto, sumemos las habilidades mencionadas del hemisferio izquierdo a las siguientes: la intuición acertada, la visión panorámica, la captación del todo, la apreciación estética, los espacios, la imagen, los planos, las dimensiones, la empatía, lo musical, lo rítmico, lo metafórico, el subconsciente, lo creativo, etc.
A la integración de las habilidades de ambos hemisferios apunta toda la formación profesional del futuro. No tenemos por qué limitarnos a las habilidades del hemisferio izquierdo cuando podemos agregarles armónicamente todo lo bueno del hemisferio derecho.

Compensación demostrada
Si hubiera alguna duda acerca del potencial que todos tenemos, podemos citar casos extremos como la compensación de las funciones de un hemisferio cerebral dañadas por trauma físico. El hemisferio sano puede asumir gradualmente algunas funciones del hemisferio dañado. Está plenamente registrado.

Configuración
En general, el cerebro se configura por la experiencia. Entonces, resulta práctico configurar las experiencias que puedan lograr el efecto de modular e influir en nuestro cerebro para que actúe de manera integral o sinérgica.

Esquemas y estructuras
Una llave dorada para construir la integración de ambos hemisferios está en enfocarnos en el procesamiento de esquemas y estructuras tanto como en aquello que transporten o contengan. Pensar en esquemas o estructuras brinda un puente para la actividad combinada. Los esquemas y las estructuras parecen estar en una zona intermedia: están presentes en los números, el lenguaje, la lógica, los sistemas, las imágenes, las escenas, las secuencias, lo abstracto y lo concreto.
Estructura y esquema no son malas palabras. Sin embargo,cuando se dice de alguien que es muy estructurado o muy esquemático, en general, es para criticarlo y para decirnos que no tiene soltura, amplitud o flexibilidad mental. Obviamente no apuntamos a esto como ideal. Todo lo contrario. Mayor amplitud, velocidad y rendimiento general. Ninguna limitación.
Decimos que saber procesar, representar, interpretar, crear, aplicar y comunicar esquemas y estructuras implica una configuración buscada por la mejoría generada en el rendimiento mental.

Proyección de imágenes
Es la mera proyección de imágenes en nuestra mente lo que genera mejor retención de la información y lo que permite alcanzar niveles de excelencia. La propuesta es tratar de hallar las imágenes adecuadas para representar las ideas, los datos, las emociones, los deseos, las metas, las experiencias, los hechos, las estructuras y los esquemas con los que trabajamos.

Ampliación y modulación de imágenes
Hallamos utilidad en la ampliación de la intensidad, los tamaños y/o las cantidades de imágenes relacionadas con situaciones ideales y o necesarias. Es lo que subyace en los cuentos de hadas, los mitos heroicos y las fantasías épicas. 
Imaginar lo posible es distinto en cada caso; y en un mismo individuo también hay variación. Lo cierto es que aquello que imaginamos que podemos hacer podemos hacerlo y aquello que imaginamos que no, no podemos. Imaginar el mejor rendimiento, para ciertos deportistas, es rutina de entrenamiento. Y estamos hablando de deportes en los que el mejor rendimiento se cotiza en millones de dólares. Equipos olímpicos, ejecutivos, sodados de elite...¿Por qué no todo el mundo? 
En otro plano, en la televisión se divulgan documentales en los que se registran los beneficios de la dramatización imaginativa alegórica aplicada en el tratamiento de enfermedades como el cáncer. Y no se trataba de una tribu de indígenas, eran académicos con lo último en tecnología a su disposición.

Exploración y proyección
Cuando se trata de averiguar cómo es nuestro siquismo se nos indaga por los sueños (eminentemente visuales, emocionales y llenos de sensaciones), o se nos pide que interpretemos unas imágenes, o descubramos la lógica o la asociación de imágenes. 
En nuestro propio beneficio, podemos aprender a interpretar los patrones de configuración de imágenes y utilizarlos para extrapolar ideas: como es el caso del I-Ching o las "matrices de descubrimiento" de los cursos de creatividad.
El advenimiento de la realidad virtual abre el horizonte de posibilidades de la educación y el entrenamiento con simuladores, de maneras absolutamente fantásticas. 

Sin embargo, está ocurriendo. Pasaron ya más de 15 años de la concreción de experiencias con biochips (implantes en el cerebro que compensan o aumentan digitalmente el rendimiento neural). 

El libro que divulgó esta información es de David Ritchie y lo tituló "El cerebro binario". Búsquenlo y sorpréndanse. Pensemos en la evolución de la tecnología de los microchips, la ingeniería genética, los descubrimientos en bioquímica y en neurociencias desde esa increíble publicación hasta nuestros días. 
cerebro-a.jpg
Agreguemos la realidad virtual a los biochips neurales, que seguramente no son los mismos de hace más de 15 años. Parece que todo aquello que "imaginan los escritores de relatos de ciencia ficción" además de ser entretenimiento en libros, películas y video juegos, es una exhibición de integración hemisférica aplicada.

Enriquece tus experiencias
"Dime de qué te ufanas y te diré qué necesitas". Tremenda frase, en cualquiera de sus versiones declara que intuye un desbalance o una falla. 

Son pocos los individuos que se atreverían a decir que su vida es plena en experiencias enriquecedoras. Sería como si vivieran el tipo de vida donde la mayoría de las cosas que les pasasen fuesen estimulantes. 
Nada de eso es cierto para la mayoría de los humanos. 

Hemos construido el concepto de humanidad con mucho esfuerzo y dolor. 

No debemos dar por hecho ni esperar nada por descontado y todo hay que ganárselo adecuadamente. 
Un espíritu lúcido, acerado y sensible acepta el reto de lo nuevo y los cambios. 

El conformismo es una forma débil del bienestar. 

El miedo o la ignorancia están por debajo de los requisitos mínimos como para actuar acorde a las circunstancias del cambio. 

Ninguna revolución científica se origina en el conformismo o la certeza absoluta. Ningún cambio importante en nuestra vida se puede asumir inteligentemente bajo el influjo de la ignorancia, el miedo a los riesgos o a la incomodidad.
El modo de estar en línea es determinar, planificar, orientar y modular el tipo de experiencias que deseamos tener. 

Tomar el control y diseñar nuestras experiencias para que resulten estimulantes y enriquecedoras. Poniendo en juego disciplina, energía e imaginación.

La inteligencia holística permite centrar la atención sobre un punto hasta ahora descuidado; la función cerebral. 
El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso, que se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario.

Podría decirse que cada hemisferio, en cierto sentido, percibe su propia realidad; o quizás deberíamos decir que percibe la realidad a su manera. 

Ambos utilizan modos de cognición de alto nivel.

Nuestros cerebros son dobles, y cada mitad tiene su propia forma de conocimiento, su propia manera de percibir la realidad externa. 

Podríamos decir, en cierto modo, que cada uno de nosotros tiene dos mentes conectadas e integradas por el cable de fibras nerviosas que une ambos hemisferios. Ningún hemisferio es más importante que el otro. 

Para poder realizar cualquier tarea necesitamos usar los dos hemisferios, especialmente si es una tarea complicada. Lo que se busca siempre es el equilibrio. 

El equilibrio se da como resultado de conciliar polaridades, y no mediante tratar de eliminar una de ellas.

Cada hemisferio cerebral tiene un estilo de procesamiento de la información que recibe, el hemisferio izquierdo analiza en el tiempo, mientras que el derecho sintetiza en el espacio.

El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. 

El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.

Conoce el tiempo y su transcurso. 

Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente, obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos convencionalmente aceptables. 

Aprende de la parte al todo y absorbe rápidamente los detalles, hechos y reglas. Analiza la información paso a paso. Quiere entender los componentes uno por uno.



Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas. 

Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestantes.


Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos.

Este descubrimiento obliga a pensar en un cambio de mentalidad donde la educación debe integrar el conocimiento desde lo objetivo y lo subjetivo, materia- mente- conciencia, los dos hemisferios, no como funciones laterizadas, donde predomina el uno o el otro, sino integrados donde se establece un campo de energía multidimensional. De esta manera el cerebro holográfico asegura la legitimidad simultánea de la interconexión de ese conocimiento y todas las ramas del saber son distintas modalidades de su propia inteligencia profunda.

Curiosamente, Bohm y Pribram llegaron a semejante conclusión de modo independiente, a través del estudio de campos muy diferentes.

Bohm se convenció de la naturaleza holográfica del universo tras muchos años de escepticismo frente a las teorías convencionales, incapaces de explicar numerosos fenómenos presentes en la física cuántica. 

Pribram se convenció a su vez ante la ineficacia de las formulaciones convencionales para resolver determinados enigmas neurofisiológicos.